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Maestro y periodista dejan un legado a la sociedad tlaxcalteca contrario a los actos de las normalistas

Inicio mis comentarios recordando a dos grandes hombres que formaron parte de mi formación política y periodística, me refiero al Maestro Joel Molina Ramírez y al Periodista Arturo Tecuatl, dos personajes que dejaron un legado en lo que más querían, el maestro en el gremio magisterial y la política, y el amigo periodista en su actividad de ser un buen analítico y crítico de lo que él consideraba estaba en contra de los intereses de la sociedad tlaxcalteca.

Analizaré primero a grandes rasgos; la trayectoria del Maestro Joel Molina, un hombre que nació en el seno donde las carencias económicas hacen necesario superarse, de ahí que decidió ser docente, pero no del montón, tuvo la visión de ir escalando en el ámbito sindical, primero; siendo integrante de diferentes delegaciones sindicales, hasta llegar al sindicato de la sección 31 del SNTE, donde tuvo diferentes carteras hasta llegar a la Secretaria General, donde uno de sus máximos logros fue edificar con el apoyo de todo el magisterio federal el edificio sindical ubicado en la Avenida Juárez, en el centro de la capital del estado, quizás eso fue lo que le permitió despegar políticamente, ya que fue Diputado local y  Presidente Municipal, para posteriormente integrarse como servidor público en diferentes tareas con diferentes gobernadores, fue subdirector de la judicial en el gobierno de Beatriz Paredes, Subsecretario de Gobernación, Oficial Mayor de gobierno, Secretario de Educación Pública, Director de gobernación, Director de Pensiones Civiles del Estado, Presidente estatal de Morena y Senador de la República, hasta el 24 de octubre del 2020, cuando la pandemia del Covid-19, le arrebato la vida, con lo que la política en Tlaxcala, dio un giro de 360 grados, ya que el oriundo de Santa Inés Tecuexcomac, había logrado posicionarse  para disputar codo a codo la candidatura de Morena, rumbo a la gubernatura, pero su muerte cambio el panorama y Lorena Cuellar, se fue libre hasta llegar a la gubernatura, dentro de sus grandes satisfacciones era cuando lograba resolver los problemas políticos, uniendo los grupos y llegando a acuerdos que evitaban conflictos, ya sea municipales o políticos partidistas, quien esto escribe tuve la oportunidad de haberlo visto muy contento cuando por su iniciativa, logró que el gobernador Marco Mena recibiera en su despacho a todos los líderes de los principales partidos políticos del estado, diciéndome -maestro si logro unir a todos los partidos, quién llegue al próximo gobierno, llegará fortalecido y podremos formar un gobierno de todos los colores que trabajaremos por Tlaxcala y por todos los tlaxcaltecas, sin duda una pretensión que quedó en eso, pero que a dos años de distancia muchos tlaxcaltecas recordamos a Joel Molina, como el gran operador político, en paz descansa, maestro, amigo y compadre.

En cuanto al periodista Arturo Tecuatl, sin duda era de los periodistas de la vieja guardia, pero con una visión y un olfato que fácilmente  distinguía donde estaba la noticia, el platicar con él era recordar anécdotas políticas de diferentes actores tanto de la vida social como de la política, su retención mental fácilmente te recordaba pasajes de distintos gobernantes: Beatriz Paredes, Tulio Hernández,  Joaquín Cisneros,  Alfonso Sánchez Anaya, Héctor Ortiz, Mariano González, Marco Mena y su distanciamiento con la actual gobernadora Lorena Cuellar, con quien algún día trabajo muy de cerca en la campaña de su tío Joaquín Cisneros.

Si bien, cuando muere una persona los elogios crecen, y todos dicen haber sido amigos, la realidad es que el periodismo es una actividad y profesión muy ingrata, ya que si hablas bien de los gobernantes, de los  políticos y de los lideres, eres amigo, pero si marcas errores o das puntos de vista de lo que la gente no puede decir eres un periodista amarillista y ojete, y Arturo Tecuatl, era un periodista  analítico y crítico, que logró trascender no sólo como periodista, sino como caricaturista y como un gran tenor, descansa en paz jefe.

Por último, quiero tocar el tema de las normalistas de Panotla, quienes en  estas últimas semanas han sido noticia, y no porque sean un ejemplo de cómo se deben formar  en las escuelas las futuras docentes, sino porque siguen siendo utilizadas por grupos porriles que por décadas tienen secuestradas a las normales rurales del país, es triste y lastimoso ver como [email protected] [email protected], [email protected], toman calles, roban, secuestran, golpean policías, destruyen edificios públicos,  monumentos históricos  y  nadie les dice nada, la ley se la pasan por el arco del triunfo pero cuando la autoridad trata de contener sus desmadres el gobierno es represor, los policías son golpeadores y un sinfín de calificativos que utilizan como armas para parecer víctimas, cuando son unas verdaderos delincuentes, aunque hoy los tlaxcaltecas han despertado y por los comentarios en las redes sociales, en los cafés, mercados, escuelas y en general  la sociedad desaprueba  el proceder de las normalistas,  y piden al gobierno federal y estatal desaparecer o reubicar a la normal rural de Panotla, ya que no cumple con el objetivo con el que se crearon estas normales, ojalá el gobierno del estado que encabeza Lorena Cuellar, no caiga en el chantaje de pseudo estudiantes que en su mayoría no son tlaxcaltecas, también va a ser importante que la CEDH, no proteja a estudiantes delincuentes, quienes se amparan en los derechos humanos para realizar actos vandálicos.

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